Una intensa previa: lo que no se supo del partido entre Deportes Concepción y Universidad Católica en el Ester Roa. Más allá de la goleada lila, pasaron cositas en Collao.
Una de ellas y la más relevante, fue la habitual revisión de los árbitros a la cancha. Considerando la altísima cantidad de precipitaciones que cayeron desde el viernes en la noche hasta la madrugada del domingo, muchos pensaron que el partido no se jugaría. Y efectivamente, estuvo cerca.
Según supo Sabes Deportes, el partido pudo ser suspendido debido al mal estado de la cancha. Cabe apuntar y recalcar que cualquier suspensión por condiciones climáticas siempre estará sujeta a la revisión de la superficie por parte del árbitro.
En ese sentido, Diego Flores junto a los jueces de línea y el cuarto árbitro, ingresaron al terreno de juego poco antes de las 10 de la mañana. Y a diferencia de lo ocurrido en el partido pasado ante O'Higgins, la pelota no dio bote.
Cabe destacar que si la pelota rueda con relativa normalidad y logra dar bote, no hay inconveniente alguno ni motivo para suspender el partido. Sin embargo, en este caso, la pelota no daba bote. Las dudas no fueron menores, aunque hubo un factor clave que ayudó a que el partido se terminara disputando: dejó de llover. Así, la cancha filtró una parte del agua que tenía, aunque evidentemente al estar tan blanda, no pudo evitar romperse en muchísimos sectores.
Más allá de asumir el resultado negativo, la superioridad y el buen triunfo de Deportes Concepción, varios jugadores de Universidad Católica estaban muy molestos por el mal estado de la cancha del Ester Roa. "Esto es fútbol profesional", aseguraban.
Así, ahora resta preguntarse, ¿cómo quedará la cancha después de los partidos de Fernández Vial ante Vicente Pérez Rosales (viernes) y Deportes Concepción vs U. de Concepcion (domingo)?
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