En un duelo válido por la Fecha 23 de la Liga de Primera, Colo Colo recibió a Deportes Concepción en el Estadio Monumental. El partido terminó en una igualdad 1-1 que podría haber sido diferente si el árbitro no ignoraba una clara norma del reglamento.
Los lilas golpearon temprano en el encuentro, con el gol de cabezazo de Norman Rodríguez. Luego, los albos atacaron de manera incesante, a tal punto de empezar a quedarse sin ideas ante un sólido trabajo defensivo del León de Collao.
Sin embargo, el autogol del paraguayo Fernando Martínez le dio vida al Cacique y evitó que el duelo terminara en una derrota para los locales. Si bien las anotaciones no fueron polémicas, hubo otra situación que el juez Diego Flores no manejó como dictamina la normativa.
El drama ocurrió cuando los dirigidos por Fernando Ortiz avanzaban en ataque, en el minuto 66' tras un pelotazo largo de Tomás Alarcón. El balón estaba encaminado para Marcos Bolados, pero el autor del gol penquista, Norman Rodríguez, interrumpió la trayectoria en el aire.
En concreto, el defensor abrió su brazo derecho e impactó la pelota, generando una mano y posterior sanción. Sin embargo, el árbitro Flores sólo dictó tarjeta amarilla para el central y tiro libre para Colo Colo.
Más allá de los cándidos reclamos albos, la normativa arbitral es clara en este tipo de jugadas. "Cuando un jugador evite un gol o una ocasión manifiesta de gol del equipo adversario cometiendo una infracción por mano voluntaria, deberá ser expulsado, independientemente de dónde se produzca esta (salvo que se trate del guardameta en su propia área)", señala la ley.
Debido a que esto ocurrió en el minuto 66', el empate 1-1 podría haber cambiado radicalmente en caso que se hubiera concretado la expulsión correspondiente. No obstante, aquello no ocurrió y los libros registrarán la igualdad que Deportes Concepción obtuvo como visita ante el puntero exclusivo del campeonato.
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