Foto: Agencia UNO

DT de Universidad de Chile no se marea tras victoria sobre Botafogo. Como ya es costumbre, sea en los triunfos o en las derrotas, los análisis del entrenador Gustavo Álvarez son mesurados.

Tras el valioso 1-0 de los azules sobre Botafogo por Copa Libertadores, el técnico no cambió su forma de ser y se tomó con tranquilidad el resultado. «Lo tomo con el equilibrio estratégico de plantearlo según como juega el rival independiente de la repercusión. Si pongo la repercusión por encima del análisis, no soy yo. El análisis debe ser frío», dijo.

Sobre los argumentos futbolísticos que les permitieron quedarse con el partido, el DT expresó que «Botafogo manejó más la pelota en el primer tiempo porque teníamos que diferenciar mejor cuando estábamos en presión y cuando estábamos en orden. Ellos habían tenido dos situaciones en el primer tiempo contra una nuestra. En el segundo tiempo fueron dos nuestras contra ninguna del rival. Fue un partido cerrado y me parece que ajustando pudimos tener un segundo tiempo como fue».

«Valorar el trabajo»

La «U» llegaba al partido ante los brasileños tras cosechar solamente un punto de 9 posibles. Sobre aquella estadística, el DT Álvarez apuntó que «cuando se promedia y se dice eso, se podría hacer más extenso y valorar todo el trabajo desde nuestra llegada. Los deportes de conjunto son de seres humanos con altibajos y uno como entrenador tiene que tratar de sostener niveles individuales y colectivos, sabiendo que las ondulaciones de rendimiento son parte de esto y no intranquilizarse ni dramatizar. Este equipo merece un promedio mucho más alto que de los últimos tres partidos. Tengo señales muy claras de por dónde pasan las correcciones y no es una cuestión anímica. Este es un equipo de jugadores que entregan todo y en la adversidad se fortalecen».

En esa línea, sobre su plantel, agregó que «me da mucha tranquilidad por si revisan los nombres, tienen todos experiencia internacional desde Copa Sudamericana hasta mundiales. El cuerpo y la cabeza tienen memoria y saben la intensidad y jerarquía con que se juega. Es solo cosa de adaptarse rápido. Eso me da tranquilidad en el día a día. Quiero hacer mención a los jugadores que fueron a la banca y quienes quedaron fuera, que empujan de la misma manera y trabajan de forma cordial. Es un plantel de 30 jugadores que es un placer entrenarlos y dirigirlos. Eso me da confianza y seguridad. Este partido era muy importante por la vuelta del club a este torneo. Ganar al vigente campeón es importante, pero siempre con los pies sobre la tierra. Hay cosas para corregir independiente del resultado. Que hayamos ganado no quiere decir que hicimos todo bien».

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