A través de una carta publicada en redes sociales, el máximo inversionista de Deportes Concepción, Víctor Rubio Ubeda, dio a conocer algunas de sus principales preocupaciones sobre su rol en la institución y todo el proceso deportivo que ha liderado.

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En general, el empresario usó esta vía para dejar claro que su posición en el club penquista llegará a su fin en 2027, al finalizar el "proyecto de cinco años", iniciado en 2023. En aquella línea, enfatizó que "mi horizonte siempre fue deportivo" y que el León de Collao "volviera a competir, que recuperara su lugar, que formara jugadores, que creciera institucionalmente y que pudiera aspirar nuevamente a grandes objetivos".

Junto a esto, Rubio argumentó que "nunca mi horizonte fueron los campos deportivos del Club Social. Nunca busqué quedarme con ellos, ni estuvieron dentro de mi proyecto (...) Con el tiempo entendí, además, que Deportes Concepción es mucho más que una sociedad, un equipo o institución deportiva. Es una casa".

"Hay quienes la quieren; la cuidan, defienden, se preocupan por ella y piensan en quienes vendrán después. Hay quienes simplemente la habitan; disfrutan de ella, viven sus alegrías y sus tristezas, pero su relación está en lo que la casa les entrega. Y hay quienes la usan; para ellos, la casa puede convertirse en un medio para conseguir otros objetivos", sostuvo Víctor Rubio, haciendo alusión a los aprendizajes que ha conseguido en estos años.

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Llegando a lo más concreto del problema, el inversionista indicó que "cuando asumí este proyecto, entendí que mi obligación era cuidar la casa. Y para cuidarla, tuve que asumir responsabilidades importantes. Una de ellas fue la deuda histórica, cercana a 49.000 UF (cerca de 1.350 millones de pesos en la época), que pagué para resolver una situación que comprometía seriamente la continuidad del club".

Lee la carta completa de Víctor Rubio en Instagram

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